Un contrato a término indefinido mal armado no da problemas el día que se firma. Los da meses después, cuando hay un desacuerdo y toca revisar qué quedó por escrito y qué no. Y desde la Ley 2466 de 2025, este es el contrato por defecto en Colombia: si vas a vincular a alguien para una labor permanente, casi siempre será indefinido. Estos son los 7 puntos que más se pasan por alto al hacerlo.

1. Ponlo por escrito, aunque la ley no te obligue

El contrato a término indefinido puede ser verbal y sigue siendo válido. Pero hay cosas que solo existen si están escritas: el período de prueba, el salario integral y los pagos que acuerdes que no constituyen salario. Sin documento, ninguna de esas cláusulas te sirve.

Además, si algún día hay un pleito, buena parte de la carga de probar las condiciones recae sobre ti como empleador. Un contrato firmado por ambas partes es tu primera línea de defensa. Escríbelo siempre.

2. El período de prueba: máximo 2 meses y por escrito

El período de prueba es el único momento en que cualquiera de las dos partes puede terminar el contrato sin indemnización. Pero tiene dos reglas que no admiten excepción (artículos 77 y 78 del Código Sustantivo del Trabajo):

  • Debe constar por escrito. Si no lo pactaste en el papel, no existe, y no podrás alegarlo.
  • Máximo 2 meses en un contrato a término indefinido. Cualquier plazo mayor se reduce a 2 meses por ley.

Un error común es "renovar" el período de prueba o ponerlo de tres o seis meses. No es válido.

3. Describe el cargo y las funciones con precisión

"Y las demás funciones que le sean asignadas" es la frase que más conflictos genera. Un cargo mal definido abre la puerta a que el trabajador alegue que le exigiste tareas ajenas a lo pactado, o a que tú no puedas sustentar un llamado de atención.

Escribe el nombre del cargo, las funciones principales y el lugar donde se prestará el servicio. Entre más claro esté, menos espacio hay para interpretaciones.

4. Deja claro el salario y qué no cuenta como salario

Aquí se cometen los errores más caros. Ten en cuenta tres cosas:

  • Salario ordinario o integral. El salario integral (que ya incluye prestaciones dentro del pago) solo puede pactarse de 13 salarios mínimos hacia arriba — para 2026, eso es $22.761.765. Por debajo de ese monto no es válido y deberás pagar prestaciones aparte.
  • El auxilio de transporte no es salario. En 2026 es de $249.095 y solo lo reciben quienes ganan hasta 2 salarios mínimos (hasta $3.501.810). No entra en la base de aportes.
  • Pactos de no salario (artículo 128 del CST). Puedes acordar que ciertos beneficios extralegales no constituyan salario, pero debe quedar escrito. Si no, se presume que todo lo que recibe el trabajador es salario, y eso sube tu costo de prestaciones y aportes.

Recuerda que desde la segunda mitad de 2026 la jornada bajó a 42 horas semanales, lo que cambia el valor de la hora ordinaria y de las horas extra que pagues.

5. Afilia a seguridad social desde el primer día

La afiliación a salud, pensión y riesgos laborales (ARL) no es opcional ni negociable, y debe estar lista antes de que la persona empiece a trabajar. Si alguien sufre un accidente el primer día sin estar afiliado a la ARL, el costo lo asumes tú directamente.

No hace parte del texto del contrato, pero es el paso que más se olvida cuando se contrata con afán.

6. No incluyas cláusulas prohibidas

Puedes escribir lo que quieras en un contrato, pero eso no significa que todo tenga efecto. Son ineficaces —no valen, aunque estén firmadas— cosas como:

  • La renuncia del trabajador a prestaciones sociales, vacaciones o seguridad social.
  • Pactar un salario por debajo del mínimo legal.
  • Cláusulas de permanencia que obliguen a devolver dinero o pagar una multa por renunciar. Solo se aceptan en casos muy puntuales (por ejemplo, capacitaciones costosas pagadas por la empresa, con reglas claras), así que conviene revisarlas con un abogado antes de incluirlas.

Meter cláusulas ineficaces no te protege y sí puede volverse en tu contra.

7. No disfraces el contrato (la Ley 2466 lo dejó claro)

Desde la reforma, el contrato a término indefinido es la regla general. Vincular por prestación de servicios o a término fijo a alguien que en la práctica cumple un horario, recibe órdenes y hace una labor permanente es arriesgado: un juez puede declarar que siempre existió un contrato laboral indefinido —es el principio de primacía de la realidad— con el pago retroactivo de prestaciones y aportes que eso implica.

Si la vinculación es permanente y subordinada, usa el contrato correcto desde el principio. Sale más barato que corregirlo después.

Qué puedes hacer ahora

  • Parte de una plantilla de contrato a término indefinido y complétala con cargo, funciones, salario y período de prueba por escrito.
  • Verifica que la afiliación a salud, pensión y ARL quede radicada antes del primer día.
  • Revisa que no haya cláusulas de renuncia a derechos ni períodos de prueba de más de 2 meses.
  • Si tienes dudas sobre salario integral, pactos de no salario o cláusulas de permanencia, resuélvelas antes de firmar, no después.

Un contrato bien hecho te ahorra un problema que cuesta mucho más que el rato de redactarlo. Si quieres que un abogado revise o arme tu contrato de trabajo antes de contratar, en Legal Aid lo hacemos como parte de la afiliación empresarial.